Pedro "Pichi" Maldonado, Una Vida Llena de Pasión y Café

 

Por: Gretchen González Wheelings

24 de abril de 2021

Tomar una taza de café al día es parte de la cultura puertorriqueña, sea la taza de la mañana o la tacita de las tres de la tarde, es imprescindible en la rutina diaria. Cuando le preguntamos a Pedro “Pichy” Maldonado Ramírez cuál era su taza de café predilecta, respondió que varía depende del día. Usualmente le gusta tomar un “shot” doble con un poquito de leche fría, no obstante, subraya que un café acabado de colar siempre sabe bueno. Según Pedro, “el mejor café es el que te gusta a ti”. Maldonado tal vez sea una de las personas con más años de experiencia en la industria del café en Puerto Rico. Su primer trabajo fue a los 4 años, abriendo las bolsas del Café Cialitos. Desde su temprana edad trabajaba en el negocio familiar y desde hace 11 años, cuando su padre falleció, heredó el negocio. Actualmente es quien dirige el Museo del Café de Puerto Rico en Ciales. Pedro indica que desde que “se metió en el Museo sabía lo que iba a hacer”.

El museo se fundó en el 1997 y es la biblioteca más completa sobre el café en Puerto Rico. Contiene la historia de la exportación de café puertorriqueño, una colección de molinillos antiguos y piezas rústicas utilizadas para el despulpe, secado, pilado y tueste del grano. También cuenta con una sala de cata y un laboratorio de café. Es el único museo en su clase en Puerto Rico y tiene como distinción ser el primer museo que aparece en la sección cultural de la “Cumbre Latinoamericana del Café”, edición 2020. La visión y misión del Museo del Café de Puerto Rico es preservar y promover la cultura del café en Puerto Rico.

 

Por otra parte, además de administrar el museo, Pedro también es dueño de su propia marca de café: Café Don Pello. El Café Don Pello se distribuye en toda la isla y en Estados Unidos, y es probable que sea la marca artesanal que más se exporta fuera del país. Maldonado es bien meticuloso con el proceso para elaborar el café, tomando en cuenta la selección del grano, el nivel de tueste y la calidad de los molinos, entre otros detalles. Según nos afirma, la diferencia entre Café Don Pello y otras marcas de café es la calidad de cómo se tuesta y elabora el café. Para Pedro, el proceso del tueste es el más importante en el proceso del café. Como él recalca, el éxito del negocio está en la producción. Además de haberse criado en la industria, su preparación académica en Mercadeo, ha facilitado su proceso de distribuir café en Puerto Rico. Disfruta todo sobre trabajar en la industria de café, especialmente el tueste y la selección del grano. Él explica que una vez que empiezas en la industria “no hay quien te saque”.

“Para vender café hay que saber”, según las palabras de Pedro. Muchas marcas de café indican que el café es 100% de Puerto Rico, pero la calidad del café que está en la bolsa deja mucho que desear. Hay que comenzar una agricultura científica y promover la educación para mejorar la industria de café en el país. En Puerto Rico se olvidan del proceso, no hay una agricultura científica cuando se trata de café. Conforme a la definición que Maldonado brinda, la agricultura científica incorpora la unificación de sabores, catación, medición de PH (acidez), medición de oxígeno, azúcar, entre otros elementos. Producir café es una ciencia, es química. Es relevante tener en cuenta que se toma café por el sabor. El sabor es lo importante. Por ende, se debe ajustar el sabor al paladar. Esto se puede lograr pensando en el proceso de elaboración de café como una ciencia.

Una de las situaciones en Puerto Rico que debemos atender con mayor urgencia es la consistencia en calidad para ser atractivos a mercados extranjeros. Es difícil exportar café puertorriqueño. La importancia del caficultor debe ser producir el mejor café, pero lamentablemente, falta más educación sobre el proceso de cultivo. Al cultivar café hay que analizar la zona del café y también hay que saber recogerlo. Por otro lado, los costos de producción de café son más altos en comparación con otros países. A diferencia de otros países, en Puerto Rico se paga el salario mínimo federal a recoletores y como consecuencia genera costos de producción más altos. No podemos competir en el mercado internacional por los precios del café. Por ejemplo, el café “Premium” se tiene que mercadear como café de calidad. El quintal de café está aproximadamente en $800, indica Pedro. A estos problemas, le podemos sumar que en Puerto Rico no hay mano de obra, no hay quien recoja el café y el 40% del cultivo se pierde. En ausencia de puertorriqueños que recojan café, algunos caficultores han optado por importar mano de obra mexicana.

En respuesta a estos problemas, la solución que plantea Pedro es la educación. Las personas que trabajan en la industria de café deben educarse y, asimismo, educar al consumidor. Recalca una y otra vez: “lo más importante es leer y aprender”. Tenemos mucho que aprender de otros países. En Hawái, por ejemplo, se exporta todo el café que se produce y el caficultor gana una cantidad justa de dinero. De acuerdo a Maldonado, el futuro de Puerto Rico es la exportación. Ahora bien, se debe mercadear el café científicamente. Tenemos que innovar. El café de Puerto Rico no tiene nada que envidiar al café de otros países, pues el aroma y la calidad del café puertorriqueño es muy buena porque tenemos el mar cerca y tenemos altura por la distancia que tenemos del ecuador. En fin, hay mucho que transformar en nuestra industria de café, pero el camino más largo comienza con un paso.

 

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Written by Enio A Suasnávar Torres

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